ya tengo el almuerzo de mañana
me doy cuenta de que al hacerlo, lloro
no por las cebollas
el verdeo , los tomates
el arroz amarillo de cúrcuma
que me tiñe las manos rotas
siempre es lo mismo , todos los días ...
toda tu ausencia condensada en el vapor del invierno
y sigo viviendo
y doy las gracias bajo un espiral violeta que humea ahuyentando los días
gracias , gracias, gracias
a la mente que se fué , al universo que oye y contesta ..
con la magia de la creación
hirviendo en el alma